Política editorial
Cómo investigamos, verificamos y firmamos lo que publicamos sobre inmigración.
Información que se puede usar, sin promesas que no podemos cumplir
MigraSpace publica sobre leyes de inmigración, plazos, documentos y oportunidades en Portugal, España y la Unión Europea. Quien nos lee suele estar decidiendo algo con consecuencias reales: presentar o no una solicitud, esperar o pedir cita, contratar o no a un abogado. Por eso escribimos con una regla sencilla: si no podemos confirmarlo, no lo publicamos; y si publicamos algo mal, lo corregimos a la vista de todos.
Nada de lo que publicamos sustituye el asesoramiento jurídico individual. Explicamos reglas generales e indicamos siempre la fuente oficial para cada caso concreto.
Qué cubrimos y por qué
Nuestra prioridad editorial es lo que cambia la vida práctica de quien migra:
- Visados y residencia : cambios legales, plazos, requisitos, funcionamiento de la AIMA en Portugal y de Extranjería en España.
- Trabajo : contratos, seguridad social, reconocimiento de cualificaciones, derechos laborales de los trabajadores extranjeros.
- Estudios : becas, homologación de títulos, acceso a la educación superior.
- Comunidad y servicio : ayudas, asociaciones, datos sobre poblaciones migrantes.
No cubrimos política partidista ni opinamos sobre partidos. Cubrimos decisiones públicas por el efecto que tienen en quien migra, vengan de donde vengan.
Cómo verificamos los hechos
- Manda la fuente primaria. Un cambio legal se confirma en la norma publicada en el Diário da República o en el BOE, no en una noticia sobre la norma. Cuando citamos otra publicación, lo decimos y enlazamos a ella.
- Cifras con origen y fecha. Cualquier estadística que publicamos identifica la entidad que la produjo y el periodo al que se refiere. Sin ambos datos, no entra.
- Plazos e importes comprobados dos veces antes de publicar, porque son lo que más daña la vida de quien lee si está mal.
- Fechas honestas. Cada pieza muestra cuándo se publicó y, si se modificó después, cuándo y por qué.
Fuentes identificadas y fuentes anónimas
La regla es la identificación. Solo concedemos el anonimato cuando la información es de interés público, no puede obtenerse de otra forma y la identificación expondría a la persona a un riesgo real: pérdida del estatus legal, represalias en el trabajo o riesgo personal, situaciones frecuentes entre quienes tienen la residencia vinculada a un contrato.
Cuando eso ocurre, la pieza explica al lector por qué la fuente no se identifica y qué hicimos para confirmar lo que dijo. Nunca publicamos acusaciones contra personas o empresas concretas basadas en una única fuente anónima.
Quién firma
Toda pieza va firmada. Las piezas de servicio elaboradas y revisadas por el equipo salen con la firma Redacción MigraSpace; las demás llevan el nombre de quien las escribió. Cada firma tiene página propia, con el historial de lo que publicó.
Usamos herramientas de apoyo a la producción: búsqueda, organización de fuentes, primer borrador de textos de servicio. Ninguna pieza se publica sin revisión humana, y la responsabilidad editorial es siempre de quien firma. No publicamos texto generado automáticamente sin verificación.
Independencia, conflictos de intereses y publicidad
- El contenido editorial y el contenido pagado están visualmente separados e identificados. Nada patrocinado aparece sin etiqueta.
- No aceptamos pagos para publicar, modificar o retirar una pieza editorial.
- Ningún anunciante, socio o empresa presente en la plataforma influye en lo que cubrimos.
- Quien escribe declara cualquier relación con el tema de la pieza; si hay conflicto, no firma esa pieza.
- No publicamos datos personales de usuarios en situación migratoria irregular, ni siquiera con su consentimiento, cuando eso pueda exponerlos.
Quién escribe y a quién se escucha
Cubrimos comunidades migrantes, y eso nos obliga a dos cosas. La primera: buscar activamente voces de las propias comunidades, no solo abogados, académicos y responsables públicos hablando sobre ellas. La segunda: escribir en un portugués que se entienda a ambos lados del Atlántico y traducir lo esencial al castellano y al inglés.
Evitamos el lenguaje que criminaliza a las personas: escribimos «persona en situación irregular», nunca «ilegal».
Cuando nos equivocamos
Corregimos rápido y a la vista. La página de correcciones explica cómo pedir una rectificación, en cuánto tiempo respondemos y cómo señalamos en la pieza lo que se cambió.
Quién publica y responde por esta publicación está identificado en la ficha técnica.